El enfoque diferencial en salud reconoce que cada persona tiene condiciones, necesidades y características particulares que deben ser tenidas en cuenta durante la atención médica. No todos los usuarios requieren el mismo trato o las mismas adaptaciones, por lo que es fundamental brindar un servicio equitativo, respetuoso y ajustado a cada realidad.
Aplicar el enfoque diferencial permite:
- Garantizar un trato digno y humano.
- Reducir barreras de acceso a los servicios de salud.
- Promover la inclusión y la igualdad.
- Mejorar la calidad en la atención.